El problema del conocimiento en la filosofía y en la ciencia modernas, I

Cassirer, Ernst

$12.900

Cant:

Agregar al carro

Cassirer nos hace recorrer el camino que lleva hasta la cima del yo pensante, del yo hacedor de pensamientos y conformador de la realidad. Comienza con el primer pensador moderno, Nicolás de Cusa, y sigue por los humanistas, los escépticos, como Montaigne y Sánchez; los geniales creadores de la física moderna, Galileo y Kepler, y los místicos de la naturaleza, Campanella y Giordano Bruno.

ISBN: 9681622774
N ° Edición: 1
N° páginas: 621
Año: 1953
Tamaño en cms.: 14 x 21
Tipo de edición: Rústica
Editorial: Fondo de Cultura Económica

Hemos retomado nuestros despachos. Los envíos pueden sufrir algunas demoras debido a la alta demanda que tienen los couriers durante esta emergencia sanitaria. Agradecemos tu paciencia Lee más aquí

Puedes pagar con Tarjeta de Crédito, Redcompra o Transferencia Bancaria.

Se podrá solicitar el cambio o la devolución si el producto presenta fallas de origen o si no cumple con las características anunciadas. Lee más aquí

Cassirer, Ernst

(1874-1945). Filósofo y pedagogo alemán. Nacido el 28 de julio en Breslau (hoy Wroclaw, Polonia) cursó estudios en las universidades de Berlín, Leipzig, Munich, Heidelberg y Marburgo. Trabajó como profesor de filosofía en la universidad de Hamburgo desde 1919 donde enseñó hasta su expulsión en el año 1933, cuando Adolf Hitler llegó al poder. Trabajó después en las Universidades de Oxford y Goteborg antes de ser profesor emérito en la Universidad de Yale en 1941, para pasar luego a la Universidad de Columbia en 1944. Seguidor de la filosofía del pensador alemán Inmanuel Kant, Ernst Cassirer fue uno de los líderes de la escuela neokantiana de filosofía de Marburgo. Sus trabajos tratan sobre la teoría del conocimiento, la historia de la epistemología, y la filosofía de la ciencia. Para Cassirer, el lenguaje simbólico difiere del lenguaje discursivo, principalmente, en que el primero tiende a la totalidad, y el segundo a la fragmentación. El punto de partida de su teoría de las formas simbólicas es la consideración de que el hombre no vive en un universo físico, sino en un universo simbólico o, dicho de otra manera, que el hombre no accede directamente a las cosas, sino que se vale de una compleja red simbólica para acceder a ellas y así poder ordenar conceptualmente la realidad; el hombre es, pues, un animal simbólico no exclusivamente un animal racional, creador y consumidor de símbolos que le permiten organizar su existencia. Tanto el mito, como la religión, el arte o el lenguaje, provienen y se nutren de ese sustrato común a todos ellos que es la actividad simbólica humana (es por ello que Cassirer considera al mito, la religión, el arte, el lenguaje, e incluso el conocimiento, como formas simbólicas, esto es, herramientas interpretativas que nos posibilitan aprehender nuestro entorno a la a par racional y emotivamente). Según Cassirer, quien explícitamente se distancia del psicologismo, las principales categorías propias de la intuición mítica son las de participación y semejanza. Para este autor, el pensamiento mítico, o mejor, la intuición y el sentimiento vital mitológicos, buscan, persiguen, a modo de pulsión interna, la unidad indiferenciada, la participación de la parte en la esencia del todo; así, lo similar no solo se parece, sino que es. Revisó diversos escritos de Kant. Entre sus obras cabe mencionar The Problem of Knowledge (El problema del conocimiento, 3 volúmenes, 1906-1920) y The Philosophy of Symbolic Forms (La filosofía de las formas simbólicas, 3 volúmenes, 1923-1929).