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La derecha radical en el Partido Republicano. De Reagan a Trump
domingo, 6 de noviembre de 2016

"En el Partido Republicano va a haber un cisma"

domingo, 06 de noviembre de 2016

Alberto Millán
Internacional
El Mercurio

El académico, que vino a presentar su libro a la FILSA, dice que el alza de Trump, que molesta al establishment de su colectividad, se debe al descontento de "los trabajadores blancos de cuello azul".
 


A dos días de las presidenciales en EE.UU., las divisiones en el Partido Republicano frente a la candidatura de Donald Trump no se han podido conciliar y, para Jesús Velasco, autor del libro "La derecha radical en el Partido Republicano. De Reagan a Trump" (FCE, 2016), que vino a presentar a la Feria Internacional del Libro de Santiago, amenazan con estallar después de los comicios, independiente de los resultados.

En su libro, el politólogo mexicano explica el poder del movimiento neoconservador en el Partido Republicano, un sector que tuvo gran influencia en las administraciones de Ronald Reagan y de los Bush (sobre todo en la política exterior con ex funcionarios del Departamento de Defensa, como Douglas Feith y Paul Wolfowitz, el ex diplomático Elliott Abrams, el politólogo Francis Fukuyama y el analista Charles Krauthammer), y que hoy ha sido desplazado, junto al establishment , por el alza del magnate.

Este grupo de intelectuales, periodistas y políticos, que tienen "una profunda formación académica de la cual carecían los otros" conservadores, y que ha logrado "influir en la política pública a través de ideas", "ahora tiene un problema muy grande, porque ellos siempre habían estado en desacuerdo con Trump", dijo Velasco a "El Mercurio" en una entrevista en la que menciona las causas y las consecuencias de la candidatura de Trump para los republicanos.

"Hay un cisma en el neoconservadurismo. Algunos más duros con Trump se van con Hillary Clinton y dicen; no vamos a votar por este inepto, ignorante, arrogante, racista, xenófobo", añade el académico, que ha conseguido la nominación gracias al apoyo de personas que antes "no eran republicanas".

-¿Cuál es el origen del fenómeno Trump?

"Trump es producto de un fenómeno que radica en que EE.UU., en los años 40 y 50, era una sociedad de trabajadores blancos 'de cuello azul' (sin grado universitario). La diferencia salarial entre un profesional y un trabajador de 'cuello azul' era mínima: de 20%. Un soldador vivía muy bien y la diferencia con un profesor universitario no era tanta.

La posición de ese sector se va deteriorando y se va generando la nueva minoría norteamericana: muchos de ellos fueron afectados por la crisis de 2008, donde gente perdió sus casas, sus empleos, sus automóviles. Esas personas quieren soluciones simplistas a problemas multifacéticos, y encuentran, en un discurso nacionalista, una razón de ser. Esos grupos existían y se sabía que estaban. La genialidad de Trump es que es capaz de detectar que ellos están allí. Dice: los mexicanos están ocupando el trabajo, entonces soluciones sobre cómo cubrir la frontera son vistas como simples".

-Y dentro del partido, ¿qué apoyos tiene Trump?

"En el Partido Republicano está el Tea Party (conservador, representados por Paul Ryan, Mike Pence, Ted Cruz y Marco Rubio), en el que no todos están con Trump; está el establishment , como los Bush, John McCain, Mitt Romney; y luego tienes los neoconservadores, que son los ideólogos de la política exterior republicana y que no estarán en el partido ahora. Además de todos ellos, tienes ahora un grupo que comulga a veces con el Tea Party, pero que otras veces no: 'los blancos nacionalistas', que apoyan a Trump. Y ganen o pierdan, ese grupo no va a desaparecer. Al establishment republicano, que generalmente dirigen al partido, aquello le hace un ruido inmenso. Y para los neoconservadores, que siempre tenían un grado de legitimidad, Trump no es una opción".

-¿Qué es lo que más le molesta al sector neoconservador?

"El movimiento neoconservador se dedica a pensar. No le gusta que Trump sea un ignorante y que mienta. También le molesta que Trump sea una persona muy corriente, vulgar, poco educada, poco sofisticada. El hecho de que lo hayan agarrado expresándose mal de las mujeres es una prueba más de eso. Y lo más importante es que Trump quiere una política exterior que no es la política neoconservadora. Quiere una política en donde EE.UU. les cobre a sus aliados por la protección, plantea que pueden salirse de la OTAN, cosas así. Para ellos esas son tonterías".

-¿Puede que, de ganar Trump, el discurso antiinmigración y anti libre comercio se tomen el partido?

"Yo pienso que las instituciones norteamericanas funcionan. Tú puedes hacer muchas cosas como Presidente, pero en otras estás muy acotado. Digamos que ya tenemos a Trump de Presidente, y que quiere implementar todo. Por ejemplo, una guerra comercial, en la que México puede salir perdiendo, pero EE.UU. también. En Texas, un millón 200 mil empleos dependen del Tratado de Libre Comercio (TLC). Si no hay TLC, esas personas quedarían desempleadas. Eso no es tan fácil".

-¿Cree que el esquema bipartidista estadounidense está agotado, en la medida que no da cuenta de la diversidad de corrientes políticas que existen hoy?

"Lo que creo que podría llegar a pasar es que hubiera una refundación del Partido Republicano. De que va a haber un cisma, va a haber uno. Si ganan, menor; si pierden, mayor. Yo diría que habrá un golpe de platillos y después habrá que ver cómo se reacomoda todo. Creo que habrá un grupo más identificado en el partido, que creo que va a ser el de los blancos nacionalistas".